Alimentación
25-06-2017

Cómo comer bien fuera de casa

Las dietas puntuales no sirven de gran cosa. Todas las dietas, tarde o temprano, tienen "agujeros negros". Quiero decir que pueden servir puntualmente, pero si luego vuelves a comer como antes te sentirás cansada, pesada y... sí, y frustrada. Hay que decir las cosas por su nombre.

Así que no te estoy proponiendo una dieta, sino ¡un cambio de alimentación! No me canso de animarte a comprar con sentido y a probar en casa productos y recetas más saludables, y ahora voy a tratar de ayudarte a llevar eso a las comidas fuera de casa. Te adelanto que vas a tener que hacer un esfuerzo, es decir, dedicar un tiempo a cocinar cuando seguramente no te apetecerá, pero es que no hay alternativa. Organizate ya para hacerlo, no lo pospongas más, ¡si yo pude... tu también puedes!

 

¿Cómo puedes hacerlo? Sigue estos pasos.

Para incorporar el hábito de comer de forma más saludable también fuera de casa, debes tener en cuenta que el desayuno y la comida son las ingestas más potentes del día, por eso debemos tomar en ellas los carbohidratos (o sea, los cereales: arroz, pasta, quinoa, trigo sarraceno, etc.) Idealmente, la comida del mediodía debería incluir cereales integrales, legumbres (judías, guisantes, lentejas, garbanzos, etc.) y verduras. Si quieres algo de carne o pescado, está bien, pero vigilando su origen. Es importante que la comida sea completa, porque sino por la noche llegaremos a casa desfallecidas y hambrientas. Es mejor comer bien al mediodía y luego cenar con moderación para asegurarnos un buen descanso.

Si la comida no incorpora las proporciones que te indicaba antes, las consecuencias son más perjudiciales de lo que imaginas, porque:

  • Si no comemos cereal integral, con toda seguridad desearemos carbohidratos por la tarde, en forma de galletas, pan, bollería, fruta, refrescos, etc.
  • Si no comemos suficiente proteína de calidad (legumbre, pescado, proteínas vegetales), podemos tener carencias nutricionales (hemos de vigilar con la anemia. Piensa que por ejemplo después de la regla hay que reponerse y el aporte proteico es muy importante)
  • Si omitimos las verduras, desearemos algo dulce como chocolate, bollería, postres, etc.

Entiendo que no siempre es fácil hacer esto y que no puedes estar todo el día calculando, pero sí debes empezar a hacer cambios. La alternativa a los restaurantes al mediodía (puede resultar muy pesado comer de menús ) son los tápers saludables. Si cuando cocinas arroz integral, quinoa o pasta te acostumbras a echar un poco más de cantidad, ya tendrás la base de tu táper del día siguiente. La otra mitad puede ser cualquier verdura de temporada al vapor: un día brócoli, otro zanahoria, otro calabaza, etc. Y si tienes lentejas u otras legumbres ya hervidas, basta con añadir un puñadito, o bien puedes incorporar una hamburguesa vegetal. Y con eso comes la mar de bien. Luego te tomas un té o una infusión digestiva y puedes seguir trabajando con toda la energía del mundo (mejor no tomar postre, que enlentece la digestión y nos dará sueño).

Para los tápers son muy importantes los condimentos o aliños, que te puedes llevar a parte en un botecito. Siempre insisto en que la comida nos debe hidratar, que no debe ser secante, y a eso contribuye el aliño, que puede ser un poco de aceite de oliva virgen o de otra semilla (sésamo, cáñamo, lino). También puedes añadir unas semillas de sésamo o de girasol, que te aportarán minerales y vitaminas, además de ácidos grasos esenciales. Si, además, cueces el arroz o las legumbres como un trozo de alga (kombu), tendrás un aporte extra de minerales, entre ellos también el calcio.

Si no tienes más remedio que comer en la cantina del trabajo o en el bar del polígono o del barrio, siempre puedes llevar un poco de cereal integral con semillas para complementar lo que allí te ofrecen, ya que seguramente los carbohidratos que utilicen no serán integrales. Pero, insisto, lo más recomendable es que te prepares la comida el día anterior en casa y te la lleves en una fiambrera. Estarás más sana y te saldrá más barato.                  

En cuanto a las comidas de trabajo con jefes, compañeros o clientes, suelen ser inevitables, pero puedes seguir algunas pautas muy útiles:

  • Procura pedir platos que contengan los tres grupos de alimentos: cereales, verduras y proteínas (a poder ser legumbres; si no es posible, mejor el pescado que la carne).
  • Evita las salsas, la mayonesa, la mantequilla y el pan blanco y prescinde del postre, porque si tienes que trabajar por la tarde te dará sueño.
  • Si te decantas por un plato con arroz, pide que te lo hagan un poco más blando de lo habitual, ya que los restaurantes suelen servirlo “al dente” y es muy indigesto (por la tarde te entrará sueño).
  • Si tomas alcohol, que sea con moderación, y preferiblemente vino tinto.
  • Es posible que también encuentres sopas y cremas de verduras, que son una excelente opción, siempre y cuando no lleven mantequilla o crema de leche.
  • Evita sobre todo los fritos, ya que suelen hacerse con aceites de baja calidad y reutilizados.

Si vas a un banquete de boda o tienes algún compromiso similar, puedes tomar un tentempié antes de ir y allí tomar platos que contengan verduras, ensaladas y pescado. Evita las salsas y las grasas. Los postres de frutas no tienen problema, pero te recomiendo que pases de los helados y la repostería. Si te has pasado con la bebida o no has podido evitar comer de todo lo que había, al llegar a casa puedes hacerte una bebida depurativa y alcalinizante, como un té de umeboshi (hierve una ciruela umeboshi en medio litro de agua durante 15 minutos. Bebe el agua y chupa un trocito de la ciruela. Otros remedios para las comidas pesadas (cuando has comido demasiado o muy graso, o no te has podido resistir al postre) son el agua con limón, un té con limón o una infusión digestiva con anís, hinojo y regaliz.

Si eres de las que al acabar las comidas tienes la necesidad de algo dulce, la solución es pedir una infusión y endulzarla con estevia, que puedes llevar en el bolso en forma de comprimidos. Yo suelo llevar en el bolso algunos sobres de mis infusiones favoritas, pido agua caliente y me las preparo, así me quedo bien después de las comidas en los restaurantes.

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