Mujeres radiantes del mundo , Psicología y emociones , Salud y hábitos
10-07-2017

El síndrome de la mujer agotada

"¡Estoy agotada!" - ¿Te suena?

Es un hecho: alrededor de los cuarenta años, cuando te reúnes con otras mujeres de tu edad que trabajan, un tema de conversación recurrente es que estamos agotadas. El otro día leí un artículo en el diario El Mundo que aseguraba que en Inglaterra este síndrome, al que llamamos «El síndrome de la mujer agotada», empieza a considerarse ya una epidemia. Por eso me pregunto: "¿Qué nos está pasando a las mujeres?"

En teoría, la sociedad debería contribuir a eso que llaman la "conciliación familiar", es decir, a que los padres y las madres puedan pasar tiempo suficiente con sus hijos sin dejar de atender sus responsabilidades profesionales, pero al final resulta que las mujeres acabamos haciéndonos responsables de casi todo:

  • Alimentar a la familia
  • Cuidar a los demás cuando están enfermos
  • Mantener la casa en orden
  • Tener la ropa a punto
  • Ayudar a los niños con los deberes

Y, por si eso fuera poco, no queremos ceder ni un ápice de nuestros logros en el terreno laboral porque sabemos, por la experiencia de nuestras madres y abuelas, que es fundamental ser independientes económicamente para no caer en situaciones desagradables con la pareja.

La psicóloga clínica María Jesús Álava Reyes explicaba, en una entrevista publicada en la revista Diez Minutos: "Los hombres se perdonan muy bien a sí mismos y a los demás, mientras que las mujeres perdonamos muy bien a los otros, pero somos demasiado autoexigentes y nos responsabilizamos de todo" ¿Te suena?

Muchas mujeres se sienten identificadas con esto. Tal vez nunca han pensado que son demasiado autoexigentes, pero en realidad se esfuerzan al máximo para tenerlo todo controlado, entre otras cosas porque el caos y el desorden les producen más estrés que estar siempre haciendo algo. Y eso, un día tras otro, acaba por agotarlas.

Muchos hombres ayudan, es verdad: se ocupan de fregar los platos, se planchan su propia ropa, hacen la compra, pasan el aspirador, etc. Aunque supone una ayuda, pero seguramente sigues teniendo la sensación de que eres la responsable de que todo funcione y que no te puedes relajar. ¿Qué nos pasa?

La mayoría de las mujeres se encargan de despertar a los hijos por la mañana y darles el desayuno para que lleguen puntuales a clase. Luego se van a trabajar, se ocupan de la casa y de la compra, atienden a los niños si se ponen enfermos, los llevan al médico, les compran la ropa (a veces también al marido), etc. Algunas tienen la suerte de que su madre, su suegra o una canguro recoge a los niños a la salida del colegio, pero luego vuelven a ser ellas las que les ayudan con los deberes, los bañan si son pequeños, les preparan la cena, el bocadillo del día siguiente y un largo etcétera de tareas. El marido suele llegar de trabajar muy tarde y, pobre, agotado.

Cuando lees sobre el tema, todos los expertos coinciden: hay que encontrar tiempo para una misma.

Muchas lo intentan. Por ejemplo, se apuntan al gimnasio para hacer algo de deporte un par de veces por semana. Pero luego siempre hay algo más urgente o más importante, o bien llega el momento y están tan cansadas que lo último que les apetece es empezar a dar saltos en una clase de aeróbic. Y encima tienen que ver en la televisión o en la prensa las fotos de mujeres famosas con varios hijos y unos cuerpos que hasta las quinceañeras envidiarían.

Muchas mujeres acaban cayendo en un cansancio y un mal humor crónicos. En un artículo publicado en el diario El País, Mariana Fiskler, psicóloga especializada en mujeres, experta en temas de familia y escritora, decía: "El cansancio y el exceso de responsabilidades hacen que la mujer se torne irritable y que lo único que le interese al terminar sus deberes sea acostarse y dormir, con lo que los vínculos afectivos en torno a ella se debilitan. Después de haber puesto todo su empeño en que la familia funcione, se ha quedado sin energía para sí misma y todo el mecanismo falla"

Esto es exactamente lo que les ocurre a muchas mujeres.

¿Podemos cambiarlo?

Quizás te interese continuar leyendo el artículo "Para cambiar, hay que atreverse"

Comparte  
Mujeres Agotadas
Mujeres radiantes del mundo
Piscina del Grand hotel central con vistas de Barcelona
02-04-2014

Grand Hotel Central: rodaje en un entorno de lujo

El establecimiento, situado en el barrio gótico de Barcelona, ofrece a sus visitantes una experiencia única de lujo y elegancia.
Leer más
Comunidad ¡SR!
Alimentación , Salud y hábitos
Paisaje del mediterráneo. Pueblo en colina al lado del mar
02-04-2014

Dieta mediterránea para mantener la mente joven

Podría retrasar la aparición de la demencia senil y el Alzheimer.
Leer más
Prensa y noticias
Alimentación , Salud y hábitos
Esquema de dieta saludable elaborado por Harvard
03-04-2014

Harvard limita la leche en la dieta saludable

Los científicos de esta prestigiosa universidad recomiendan basar la alimentación en cereales integrales, proteínas saludables, verduras y frutas.
Leer más
Prensa y noticias